Me levanto de la cama, y el sol aun no a salido, o si. El problema es que sigue lloviendo mas que antes y hay demasiadas nubes para ver el sol. Me dirijo hacia el baño, abro el grifo y para mojarme la cara... y no sale agua. Miro el reloj... y se a parado. Seguramente solo sera el mio. Voy al cuarto de mis padres... y tampoco funciona. Me visto, aunque ya da igual lo que me ponga, no hay nadie. Antes de salir a la calle cojo dinero, por si me apetece comer algo. Me pongo el gorro, salgo de casa y solo salir del edificio, pienso en que sigue sin haber nadie, por lo tanto no necesito dinero. Me deprimo. Y como tengo todo el tiempo del mundo, decido ir a casa de my boy, con la esperanza de que haya alguien. En mi cabeza sigo oyendo voces, cada vez mas, me vuelven loca. Creo que lo mejor sera no hacer caso a ninguna de ellas, y ser yo misma o al menos en lo que me e convertido. Por el camino recuerdo los buenos momentos que e pasado con él. Cuando llego no se a donde llamar, y me acuerdo de que una vez me dijo, bueno se lo dijo a un amigo que vivía en el octavo piso. Empeze a llamar y nadie contestaba. De una manera o de otra conseguí pasar. Y de pronto, me encontraba en su casa. No sabia que hacer buscar a alguien o cotillear su casa. Decidí orientarme. Empeze a buscar la cocina, luego el salón, y hasta ahí llegue. No quería entrar en ningún lugar en el que luego me arrepintiera. Quería salir de ese sitio, me encontraba muy mal. Se me resolvió la tripa, me dolía aun mas la cabeza. Ya no había voces, ni oía la lluvia. Estaba en un mundo hueco. Me maree y me desplome al suelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario